De mal en peor. Una gestión nefasta y una atención al cliente totalmente desesperante.
Llevaba ya un tiempo trabajando con ellos y la experiencia hasta entonces había sido correcta, pero desde que cambiaron de dueños (o de nombre), el servicio ha caído en picado absoluto. No se puede gestionar peor una correduría de seguros hoy en día.
La situación actual roza lo absurdo. La atención telefónica es desesperante: llamas y parece que estés hablando con la pared, porque ignoran los recados y no dan señales de vida. Si les pides presupuesto o información sobre un nuevo seguro, te dicen muy amablemente que te lo van a mirar, pero pasa un mes entero (o más) y sigues exactamente igual, sin ninguna noticia ni respuesta por su parte.
Lo peor de todo es la tomadura de pelo con las llamadas: te aseguran una y otra vez que te van a llamar de vuelta en cuanto puedan, pero luego no te llama absolutamente nadie. Cuando vuelves a llamar tú para ver qué pasa, te encuentras con la misma respuesta y la misma dinámica de excusas continuas: la persona encargada sigue sin estar disponible, o está de vacaciones, o ha salido un momento, o está almorzando o cualquier otro motivo.Da la sensación de que nunca hay nadie al frente del negocio y de que se pasan tus gestiones por alto.
Una falta de profesionalidad tremenda y un desinterés absoluto hacia el cliente. Desde luego, ha sido una gran decepción y no pienso seguir perdiendo el tiempo ni confiando mis pólizas con ellos.