Los errores más habituales al asegurar una comunidad de propietarios
Contratar un seguro de comunidad parece una tarea sencilla. Sin embargo, muchas comunidades de propietarios descubren que su póliza no responde como esperaban cuando ocurre un siniestro.
Capitales desactualizados, coberturas insuficientes o garantías innecesarias son algunos de los errores más habituales y pueden traducirse en importantes costes económicos para todos los vecinos.
En este artículo repasamos los fallos más frecuentes al asegurar una comunidad de propietarios y explicamos cómo evitarlos para que el edificio esté realmente protegido.
¿Por qué es tan importante revisar el seguro de una comunidad?
El seguro de comunidad protege los elementos comunes del edificio frente a numerosos riesgos, como incendios, daños por agua, fenómenos atmosféricos, actos vandálicos o reclamaciones de terceros.
Aunque en algunas comunidades autónomas su contratación puede ser obligatoria, incluso cuando no lo es resulta una de las herramientas más eficaces para proteger el patrimonio común de los propietarios.
Además, las necesidades de una comunidad evolucionan con el paso del tiempo. La instalación de ascensores, placas solares, puntos de recarga para vehículos eléctricos o sistemas de videovigilancia hace recomendable revisar periódicamente la póliza para comprobar que continúa adaptándose al riesgo real.
Asegurar el edificio por un capital inferior a su valor de reconstrucción
Uno de los errores más habituales consiste en contratar un capital asegurado demasiado bajo para reducir la prima.
Cuando existe infraseguro, la aseguradora puede aplicar la regla proporcional, reduciendo la indemnización en la misma proporción en la que el edificio estaba infravalorado.
¿Cómo evitarlo?
Es recomendable actualizar periódicamente el valor de reconstrucción del inmueble teniendo en cuenta reformas, ampliaciones o mejoras realizadas en la comunidad.
Pensar que el seguro cubre absolutamente todo
No todas las pólizas ofrecen las mismas garantías.
Muchos presidentes o administradores descubren demasiado tarde que determinados daños no estaban incluidos o que existían límites económicos o franquicias.
Por ejemplo, algunas pólizas pueden excluir determinados daños estéticos o determinados actos vandálicos.
Consejo
Antes de contratar conviene revisar detenidamente las coberturas y exclusiones para evitar sorpresas cuando ocurra un siniestro.
No revisar la responsabilidad civil
La responsabilidad civil es una de las coberturas más importantes del seguro de comunidad.
Una teja que cae sobre un vehículo, una filtración de agua a una vivienda o un accidente en las zonas comunes pueden generar reclamaciones económicas muy elevadas.
Contar con límites insuficientes puede obligar a la comunidad a asumir parte de la indemnización.
Olvidar las nuevas instalaciones del edificio
Muchas comunidades han incorporado en los últimos años elementos que originalmente no existían.
Entre ellos destacan:
- Paneles solares.
- Cargadores para vehículos eléctricos.
- Sistemas de videovigilancia.
- Puertas automáticas.
- Equipos de climatización.
- Desfibriladores.
Si estas instalaciones no se comunican a la aseguradora podrían no quedar correctamente aseguradas.
No actualizar la póliza tras una reforma importante
La rehabilitación de fachadas, la renovación de cubiertas, la sustitución del ascensor o una reforma integral modifican el riesgo asegurado.
Cuando la póliza permanece igual durante años puede dejar de reflejar la realidad del edificio.
Una revisión tras cualquier reforma importante ayuda a mantener una protección adecuada.
Elegir el seguro únicamente por el precio
Es uno de los errores más frecuentes.
Dos seguros con primas similares pueden ofrecer diferencias muy importantes en aspectos como:
- Límites de indemnización.
- Coberturas incluidas.
- Servicios de asistencia.
- Gestión de siniestros.
- Defensa jurídica.
- Franquicias.
Una póliza económica puede resultar mucho más cara cuando llega el momento de utilizarla.
No contar con asesoramiento especializado
Cada edificio presenta unas características distintas.
No es lo mismo asegurar una comunidad con diez viviendas que otra con locales comerciales, garajes, piscina, instalaciones deportivas o placas fotovoltaicas.
Contar con un corredor de seguros especializado permite analizar los riesgos concretos de cada comunidad y diseñar una solución adaptada a sus necesidades.
Además de comparar distintas aseguradoras, el corredor asesora durante toda la vida de la póliza y acompaña a la comunidad en caso de siniestro.
¿Cómo saber si el seguro de tu comunidad necesita una revisión?
Existen algunas señales que indican que ha llegado el momento de revisar la póliza:
- El edificio tiene más instalaciones que cuando se contrató el seguro.
- Se han realizado reformas importantes.
- Han pasado varios años sin revisar los capitales.
- Se desconoce exactamente qué coberturas incluye la póliza.
- La comunidad ha sufrido varios siniestros recientes.
- La prima únicamente se renueva automáticamente año tras año.
Una revisión periódica puede detectar carencias antes de que aparezcan problemas.
Conclusión
Contratar un seguro de comunidad no consiste únicamente en cumplir con una obligación o buscar la prima más económica.
La clave está en disponer de una protección adaptada a las características reales del edificio y revisarla periódicamente para que evolucione junto con la comunidad.
En PIB Group Iberia analizamos las necesidades específicas de cada comunidad de propietarios para diseñar soluciones personalizadas que ayuden a proteger el patrimonio común y ofrecer tranquilidad tanto a presidentes como a administradores y vecinos.
Contáctanos en PIB Group Iberia para obtener asesoramiento personalizado sin compromiso.
